Actualización EAT-Lancet Commision, octubre 2025

La EAT-Lancet Commission 2025 presentó una actualización profunda sobre cómo debería alimentarse el mundo para proteger simultáneamente la salud humana, el planeta y la justicia social. Desde su primer informe en 2019, el mundo ha atravesado crisis que han puesto aún más presión sobre los sistemas alimentarios: pandemia, conflictos geopolíticos, cambio climático acelerado y brechas sociales crecientes.

Aun así, la conclusión del nuevo informe es clara y urgente: nuestro sistema alimentario sigue siendo la principal causa de degradación ambiental y un factor decisivo en la salud de las personas. Transformarlo no es opcional: es esencial para un futuro sostenible y justo.


1. La Dieta de Salud Planetaria (Planetary Health Diet): qué es y por qué importa

En el centro del nuevo análisis está la Planetary Health Diet (PHD), un modelo alimentario:

  • Predominantemente basado en plantas
  • Rico en granos integrales, frutas, verduras, legumbres, frutos secos y semillas
  • Sin o con cantidades mínimas de alimentos de origen animal
  • Flexible y adaptable a las tradiciones culturales de cada región

Según la actualización 2025:

  • 87,7% de la energía dietaria proviene de alimentos vegetales.
  • Los alimentos animales no se consideran esenciales.
  • Un patrón 100% vegetal o vegano encaja perfectamente dentro del marco de la PHD.

Beneficios para la salud

La evidencia científica se ha fortalecido en los últimos seis años. Si el mundo adoptara patrones alimentarios tipo PHD:

  • Se podrían prevenir hasta 15 millones de muertes prematuras cada año (un 27% menos).
  • Se reduciría significativamente el riesgo de:
    • Enfermedades cardiovasculares
    • Diabetes tipo 2
    • Cáncer
    • Deterioro cognitivo y demencia
    • Envejecimiento poco saludable

El informe confirma que este patrón alimentario es adecuado para todas las etapas de la vida (desde los 2 años en adelante), siempre prestando atención a nutrientes clave como la vitamina B12 y D.

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Aumento de mortalidad con dieta baja en carbohidratos en estudio prospectivo en adultos

La popularidad de las dietas bajas en carbohidratos se ha mantenido. A pesar de posibles beneficios a corto plazo, sigue habiendo preocupación por los resultados de salud a mediano y largo plazo. Este estudio investigó el impacto de las dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas en la mortalidad. El análisis incluyó a 371.159 participantes de 50-71 años del estudio de cohorte prospectivo NIH-AARP (National Institutes of Health-American Association of Retired Persons Diet and Health Study) que habían sido seguidos durante una mediana de 23,5 años. Los datos dietéticos se analizaron utilizando seis categorías diferentes: puntuación generales, dietas saludables y poco saludables en dietas bajas en carbohidratos y bajas en grasas. Cabe destacar que la dieta baja en carbohidratos no fue muy baja en carbohidratos, siendo la categoría más baja <40% de energía de los carbohidratos. La categoría más baja para el consumo de grasas fue <20% de energía.

Los investigadores descubrieron que las dietas bajas en carbohidratos se asociaban con un riesgo de muerte un 14% mayor, con dietas poco saludables bajas en carbohidratos ricas en grasas animales y proteínas asociadas con un riesgo de muerte del 17% mayor. En general, las dietas bajas en carbohidratos no saludables se asociaron con un aumento del 12% y del 15% en el riesgo de muerte cardiovascular, respectivamente, y un aumento del 14% y del 17% en el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca. En general, las dietas bajas en carbohidratos no saludables también se asociaron con un aumento del 18% en el riesgo de muerte por cáncer. Sin embargo, si la dieta baja en carbohidratos era baja en carbohidratos refinados, más alta en grasas insaturadas y proteínas vegetales, entonces hubo una pequeña reducción del 5% en el riesgo de muerte general.

Una dieta global baja en grasas se asoció con una reducción del 9% en el riesgo de mortalidad. Curiosamente, incluso una dieta baja en grasas poco saludable tuvo una pequeña reducción del 2% en la mortalidad. Si la dieta era una versión más saludable de una dieta baja en grasas, alta en alimentos saludables ricos en carbohidratos (granos integrales, frutas enteras, legumbres y vegetales sin almidón), proteína vegetal y baja en grasas saturadas, hubo una reducción del 18% en el riesgo de muerte, reducción del 16% en la muerte cardiovascular y reducción del 18% en la muerte relacionada con el cáncer. Por el contrario, las dietas bajas en grasas menos saludables, que eran ricas en carbohidratos refinados y fuentes animales de proteínas, tuvieron un impacto muy limitado en la reducción de la mortalidad.

Los investigadores también realizaron un análisis de sustitución, que mostró que la sustitución del 3% de las calorías de las grasas saturadas por cualquier otro macronutriente resultó en un menor riesgo de muerte. Del mismo modo, la sustitución de los carbohidratos refinados por proteínas vegetales o grasas insaturadas dio lugar a un menor riesgo de muerte. El mayor beneficio se observó cuando las grasas saturadas fueron sustituidas por fuentes vegetales de proteínas.

Los autores concluyen que “nuestros resultados sugieren que una dieta saludable baja en grasas con una ingesta mínima de grasas saturadas sería una estrategia dietética eficaz para un envejecimiento saludable entre las personas de mediana edad y mayores”. Esto se logra fácilmente con una dieta basada en plantas. Curiosamente, los autores señalan que a pesar de la inferioridad percibida de la composición de la proteína vegetal en comparación con la proteína animal (una noción obsoleta), los participantes en este estudio tuvieron resultados superiores al priorizar la proteína vegetal a pesar de que tenían un mayor riesgo de sarcopenia en función de su edad.

Referencia:

  • PubMed
  • JIM – Journal of Internal Medicine
  • Zhao Y, Li Y, Wang W, Song Z, Zhuang Z, Li D, Qi L, Huang T. Low-carbohydrate diets, low-fat diets, and mortality in middle-aged and older people: A prospective cohort study. J Intern Med. 2023 Aug;294(2):203-215. doi: 10.1111/joim.13639. Epub 2023 May 3. PMID: 37132226.
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Alimentos refinados y riesgo de muerte y de enfermedad cardiovascular

Nuevo estudio [1] confirmando lo que ya más que sabemos: los alimentos procesados (refinados, ultraprocesados, etc), son altamente dañinos para la salud, aumentando la mortalidad [2,3], y acá mostrando su relación con enfermedad cardiovascular y muerte [1]. Hay otros estudios que ya han mostrado su relación con cánceres [4], con obesidad y comer excesivo [5]… y hasta hay estudios en Chile! [6] 

Este es uno de los motivos por el que una dieta vegana “chatarra” (no integral) puede ser poco saludable. Elimina algo poco saludable pero incluye cosas no saludables (para las personas, porque para el planeta una dieta vegana saludable es muchísimo mejor, con algunas excepciones como el aceite de palma que es dañino para el hombre y el medio ambiente, y está muy presente en los alimentos procesados). Si el objetivo es nuestra salud, debemos intentar que la mayor parte de nuestra dieta basada en plantas sea integral (whole foods, alimentos que reconozcamos de la naturaleza, o mínimamente procesados: picados, hervidos, al vapor, al horno, pelados cuando es necesario… a lo más harinas integrales, pero EVITAR químicos, edulcorantes, preservantes, emulsificadores, colorantes, alimentos refinados, cosas fritas [7], harinas blancas, azúcares refinadas, alimentos que se les ha quitado la fibra: el nutriente más carente en la actualidad).

Referencias:

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Carne y salud

Las carnes procesadas de cualquier color (jamón de pavo, choripanes, longanizas de cerdo, vienesas de vacuno, salame, tocino, carne molida de labrador, etc) están clasificadas por la OMS desde el 2015 como cancerígenas del grupo 1 [1] y no lo dicen a la ligera, las carnes rojas las siguen de cerca. Además las guías de este año del American Cancer Society [2] recomiendan evitar en lo posible carnes procesadas y rojas, al igual que el World Cancer Research Fund [3] de hace muchos años. El consumo de carne se asocia a aumento de riesgo de [4,5,6,7,8,9,10,11]

  • mortalidad por toda causa
  • cáncer de mama
  • cáncer de próstata
  • cáncer de colon
  • infartos y cardiopatía coronaria
  • diabetes y resistencia insulínica
  • accidentes vasculares (hemorrágicos e isquémicos)
  • insuficiencia cardíaca

a través de múltiples mecanismos como hierro hemo, colesterol, grasas saturadas, proteínas con alto contenido relativo de Carnitina, Colina (generando TMAO) y Metionina, Nitrosamina y compuestos N-nitroso, Neu5Gc, IGF-1, aminas heterocíclicas, generación de productos finales de glicación avanzada (AGEs), generando inflamación, alteraciones de la microbiota  estrés oxidativo, daño ADN, resistencia insulínica [10,11]

Mientras que TODOS los alimentos integrales de origen vegetal no solo están libres de esos efectos, sino que producen el efecto beneficioso contrario: anticáncer, antiinflamatorio, reducen mortalidad por toda causa [12,14], mejoran la salud y #BioDiversidad de nuestra #Microbiota antioxidantes, por su contenido de #Fibra #Polifenoles #Fitonutrientes y con el contenido ideal y fisiológico de proteínas evitando carencias (no vistas actualmente) y los frecuentes y peligrosos excesos. Hasta las ultraprocesadas #BeyondBurgers reducen el riesgo comparadas con carne de animal no humano, según el estudio de U. de Stanford de este año [13]

Referencias:

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A mayor consumo de proteína vegetal menor mortalidad general y cardiovascular

Nuevo estudio en la Revista JAMA que busca encontrar la relación entre consumo de tipo de proteína y mortalidad.

Se siguieron 237 mil hombre y 179 mil mujeres por 16 años. Ocurrieron 78 mil muertes, y se vio que a mayor consumo de proteína vegetal hubo una asociación significativa con menor mortalidad general y cardiovascular independiente a otros factores de riesgo.

JAMA Intern Med. 2020;e202790
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Dieta baja en carbohidratos aumenta mortalidad por cáncer, enfermedad cardio y cerebro vascular y mortalidad por toda causa

Este estudio publicado en septiembre 2019 en el European Heart Journal, muestra resultados de la cohorte NHANES, siguiendo a 24.825 personas del año 1999 al 2010. Y encuentra que el cuartil que menos consumió carbohidratos tiene un 32% riesgo de mayor mortalidad por toda causa, 50% mayor mortalidad cardiovascular, 51% mayor mortalidad cerebrovascular y 36% mayor mortalidad por cáncer.

El aumento de mortalidad por toda causa entre los no obesos llega al 48%!

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Longevidad y la dieta de Okinawa y de las Zonas Azules

Indicadores salud y prevalencia patologías entre la población de Okinama y EEUU

Revisión sobre los estilos nutricionales de las poblaciones del mundo que se han descrito como más longevas, pero lo más importante con mejor salud y calidad de vida durante el mayor tiempo de vida “healthspan” (para marcar la diferencia con el “lifespan”).

Okinawa es uno de los lugares llamados “zonas azules” (blue zones) caracterizados por ser las poblaciones más longevas, saludables y con mayor número de centenarios, manteniéndose activos hasta muy avanzadas edades. En el gráfico se ve la impactante diferencia en prevalencia de enfermedad cardiovascular (1ª causa de mortalidad en el mundo) y los cánceres más frecuentes entre las personas en Okinawa cuando seguían su alimentación tradicional comparada con EE.UU. y con el resto de Japón (es decir la diferencia no es genética sino por la alimentación y estilos de vida).

Al analizar la dieta tradicional de Okinawa (antes de la 2ª Guerra Mundial y occidentalización de su dieta), destaca:

  • cerca del 90% de calorías que comían eran verduras, cereales/granos integrales y legumbres (camote, arroz integral, cebada, papas, porotos y legumbres, otras verduras)
  • 69% de las calorías ingeridas era en camote
  • < 1% en carnes, lácteos y huevos
  • Sólo 1% de calorías en pescado (15 gramos al día, osea será ±1 vez/mes), a pesar de lo que se piensa que en todo Japón se comía muchísimo pescado y eso era lo que contribuía a su salud
  • < 1% en azúcares
  • Sólo 2 de calorías en aceite (es decir prácticamente nada considerando la alta densidad calórica del aceite)
  • < 1% de alcohol
  • Sólo 3 gramos de grasas saturadas al día.
  • Alto consumo de fibra dietética (en cereales integrales, legumbres y verduras)

Si vemos en términos de macronutrientes:

  • 85% en carbohidratos (casi todos complejos). Muy significativo considerando la moda de dietas bajas en carbohidratos, cetogénicas / keto, paleo, etc (en que demonizan todos los carbohidratos, incluso los complejos que es en lo que se basa la alimentación de las poblaciones “zonas azules”)
  • 9% en proteínas, la gran obsesión de legos en nutrición gracias al marketing, lobby y estudios financiados por industria ovo-ganadera
  • 5% de grasas.

Otra conclusión del estudio es sobre los beneficios de una moderada restricción calórica en enfermedades y sobrevida. En Okinawa comían en promedio ~1800 calorías diarias, y tienen la filosofía de comer hasta estar un 80% llenos.

The Okinawa Diet – Living to 100 (con subtítulos)

Imágenes del paper:

  • Willcox BJ, Willcox DC, Todoriki H, et al. Caloric restriction, the traditional Okinawan diet, and healthy aging: the diet of the world’s longest-lived people and its potential impact on morbidity and life span. Ann N Y Acad Sci. 2007;1114:434‐455. doi:10.1196/annals.1396.037
  • Ver en PubMed
  • Ver en Annals of the New York Academy of Science
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Tipo de proteína y mortalidad por causas – estudio de Rotterdam (metanalálisis y cohorte)

¿Cuál es la mejor proteína?

Este gran estudio responde la pregunta muy claramente. Los datos se obtienen de una cohorte poblacional en los Países Bajos (7768 participantes seguidos durante 13 años) y se confirman en un metanálisis de 11 estudios de cohorte prospectivos (350.452 participantes).

La proteína de la carne y los lácteos se asoció con un riesgo significativamente mayor de mortalidad por todas las causas y mortalidad por enfermedad cardiovascular (ECV).

Por otro lado, la proteína derivada de plantas de frutas, verduras, nueces y legumbres se asoció con una menor mortalidad por todas las causas y por enfermedad cardiovascular.

¿Cuáles son los mecanismos potenciales para este efecto negativo de la proteína animal?

  1. los aminoácidos que incluyen mayores cantidades de cadena ramificada y aminoácidos aromáticos que están asociados con la resistencia a la insulina y un mayor peso corporal
  2. grasas saturadas y sal que acompaña a la proteína animal, que están vinculadas a un mayor riesgo de ECV.

Este estudio reúne una gran cantidad de evidencia que respalda el consumo de proteína vegetal con preferencia a la proteína derivada de animales. Los efectos negativos sobre la salud fueron evidentes para la proteína de carne y lácteos, pero no para la proteína de pescado o huevo. Con respecto a los huevos en el estudio de Rotterdam, no hubo una gran diferencia en el consumo entre los grupos que pueden haber afectado los resultados. La proteína vegetal viene empaquetada con fibra, fitonutrientes y grasas saludables que promueven la salud.

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Asociación de carnes y carnes procesadas con mortalidad (JAMA, 2020)

Pregunta:

¿El consumo de carne procesada, carne roja no procesada, aves o pescado está asociado con incidencia de enfermedades cardiovasculares y mortalidad por toda causa?

Hallazgos:

En este estudio de cohorte de 29682 adultos estadounidenses agrupados de 6 estudios de cohorte prospectivos, el consumo de carne procesada, carne roja no procesada o aves de corral se asoció significativamente con la incidencia de enfermedad cardiovascular, pero el consumo de pescado no.  La ingesta de carne procesada o carne roja no procesada se asoció significativamente con la mortalidad por toda causa, pero no la ingesta de aves de corral o pescado.

Significado:

Los hallazgos de este estudio parecen tener implicaciones críticas para la salud pública dado que los comportamientos dietéticos son modificables y la mayoría de las personas consumen estos 4 tipos de alimentos diariamente o semanalmente.

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Proteína animal, IGF-1, cáncer y longevidad

Interesante video (con subtítulos) revisando la relación entre comer proteína de origen animal (carnes blancas y rojas, huevos y lácteos) y el aumento de IGF-1 como mecanismo para aumentar riesgo de cáncer y reducir longevidad.

Flashback Friday: Animal Protein Compared to Cigarette Smoking
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A mayor consumo de proteína vegetal, menor mortalidad total y cardiovascular

Estudio prospectivo de más de 70 mil personas de Japón de entre 45 y 74 años seguidos por 11 años. En ese período ocurrieron 12 mil muertes, y se vio su relación con consumo de proteína animal y vegetal. Y se encontró que:

  • A mayor consumo de proteína vegetal menor mortalidad total y menor mortalidad cardiovascular.
  • Reemplazar proteína animal por vegetal generó menor mortalidad total, por cáncer y por enfermedad cardiovascular
JAMA Intern Med. 2019;179(11)

Referencia:

  • Budhathoki S, Sawada N, Iwasaki M, et al. Association of Animal and Plant Protein Intake With All-Cause and Cause-Specific Mortality in a Japanese Cohort [published correction appears in doi: 10.1001/jamainternmed.2019.4883]. JAMA Intern Med. 2019;179(11):1509-1518. doi:10.1001/jamainternmed.2019.2806
  • Ver en PubMed
  • Ver en Revista JAMA (Journal of the American Medical Association)
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Dietas basadas en plantas reducen el riesgo de mortalidad por toda causa en población general, así como mortalidad y enfermedad cardiovascular

2019-Kim H-JAHA-Plant‐Based Diets Are Associated With a Lower Risk of Incident Cardiovascular Disease, Cardiovascular Disease Mortality, and All‐Cause Mortality in a General Population of Middle‐Aged Adults

En este estudio publicado en agosto de 2019 en la revista de Asociación Americana de Cardiología, se analizaron los datos del estudio de cohorte prospectiva AIRC (riesgo de ateroesclerosis en la comunidad): 12.168 adultos fueron seguidos por una mediana de 25 años encontrando que mientras más se basa la alimentación de las personas en alimentos de origen vegetal integrales (no procesados) y menor es el consumo de carne, menor es el riesgo de enfermedad cardiovascular, mortalidad cardiovascular y mortalidad por toda causa.

Las dietas basadas en plantas (whole food plant based diets) redujeron el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 16%, la muerte cardiovascular en un 32% y el riesgo de cualquier causa de muerte en un 18-25%. Curiosamente, el consumo de pescado y lácteos bajos en grasa no tuvo un beneficio para la salud cardiovascular.

Los autores concluyen que «nuestro estudio sugiere que aumentar progresivamente la ingesta de alimentos vegetales al reducir la ingesta de alimentos de origen animal se asocia con beneficios para la salud cardiovascular y el riesgo de mortalidad».

No estoy seguro de qué más datos necesitemos para persuadir a la comunidad médica de que las dietas integrales basadas en plantas pueden prevenir la principal causa de muerte de hombres y mujeres. En reconocimiento de estos hechos, el Colegio Americano de Cardiología ahora recomienda las dietas basadas en plantas para la prevención de enfermedades cardiovasculares en su guía de 2019.

2019-Kim H-JAHA-Plant‐Based Diets Are Associated With a Lower Risk of Incident Cardiovascular Disease, Cardiovascular Disease Mortality, and All‐Cause Mortality in a General Population of Middle‐Aged Adults
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Mientras más frutas menos riesgo de muerte, diabetes y sus complicaciones

La locura de demonizar todos los carbohidratos (incluyendo los presentes en frutas y granos/cereales integrales) ha llevado a algunos a desaconsejar frutas para bajar de peso o en diabéticos 🤦‍♂️. Acá un estudio siguiendo a ½ millón de personas de ≠ lugares por 7 años, y ¿qué se encontró?:

  • Mientras más frutas hay menor riesgo de mortalidad por toda causa, en línea con otros estudios en que el bajo consumo de granos/cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y semillas+frutos secos aumentan la mortalidad por toda causa
  • A mayor consumo de frutas el riesgo de desarrollar diabetes es menor

Entre diabéticos:

  • A mayor consumo de frutas menor mortalidad y complicaciones de diabetes: macrovasculares (infartos y accidentes vasculares) y microvasculares (neuropatía, nefropatía y retinopatía)

Concluyendo

  • El consumo de fruta se asocia con un significativo menor riesgo de diabetes, y entre diabéticos la fruta disminuye las complicaciones
  • El consumo de fruta debiera incentivarse como prevención primaria y secundaria de diabetes
  • La recomendación de comer menos frutas en diabéticos difundida en era de posverdad debiera prohibirse so penas del infierno. Si tu médico, nutricionista o personal trainer te recomienda limitar las frutas… corre!

Así que todos a comer la mayor cantidad de frutas! (y verduras, así como todos los alimentos vegetales no procesados).

A los diabéticos 2, 1 y resistentes insulínicos recomiendo @masteringdiabetes por ejemplo el capítulo n°10 del podcast #NutritionRounds donde la cardióloga #DanielleBelardo @theveggiemd entrevista a sus fundadores Robby Barbaro y Cyrus Khambatta, PhD (ambos con DM-1 desde el 2002) donde explican por qué y cómo revertir la resistencia insulínica, la DM-II; y mejorar el control glicémico en DM-I (de ellos y sus pacientes) comiendo toda la fruta y carbohidratos complejos que quieran, y reduciendo las grasas (animales y procesadas=aceites).

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Editorial del JAMA sobre efectos protectores para la salud de la Fibra

High-Fiber Diet Might Protect Against Range of Conditions JAMA. Rita Rubin, MA. Published April 17, 2019. doi:10.1001/jama.2019.2539

Excelente editorial de esta semana del JAMA (Journal of the American Medical Association) que analiza los efectos beneficiosos para nuestra salud en: mortalidad, enfermedades occidentales (enfermedad cardiovascular, diabetes y cánceres) así como en reducir inflamación de una dieta rica en fibra y carbohidratos complejos (cereales/granos integrales, legumbres, frutas y verduras), y los mecanismos involucrados:

High-Fiber Diet Might Protect Against Range of Conditions.

JAMA. Rita Rubin, MA. Published April 17, 2019. doi:10.1001/jama.2019.2539

  • La moda de dietas bajas en carbohidratos #lowcarb (Atkins, Keto, Grez, Paleo, etc)  le han dado mal nombre a carbohidratos
  • Azúcares y carbohidratos refinados (ej harinas procesadas, arroz blanco/no integral, cereales para desayuno procesados, etc) son perjudiciales
  • Revisiones y metaanálisis muestran que un alto consumo de fibras y cereales/granos integrales (arroz integral, quínoa, avena, etc), pero NO alimentos con bajo índice glicémico, se asocian a REDUCCIONES significativas de MORTALIDAD y enfermedades crónicas #mortality
  • Data observacional muestra 15-30% reducción mortalidad de toda causa y mortalidad cardiovascular, accidentes vasculares, diabetes y CÁNCER en los que consumen más fibra dietética, además reducción de peso, presión arterial y colesterol. Todo esto DOSIS DEPENDIENTE (mientras más, mejor), lo que sugeriría causalidad según autores
  • Para bajar riesgo cardiovascular, cánceres de ovarios, pancreático, hígado, colorrectal, y otras enfermedades, debieran consumir + carbohidratos ricos en fibra: cereales integrales, legumbres, frutas y verduras
  • La dieta occidental ≈15-18 gr/día de fibra. Recomendación >34 gr/día. SÓLO 3% llega a la recomendación
  • A corto plazo dietas bajas en carbohidratos (así como muchas otras) puede hacer bajar de peso, pero no hay estudios a largo plazo, y sí evidencia de mayor mortalidad en cohorte de población general, femenina y postinfartados (aumento mortalidad de casi 50%!)
  • Cáncer de colon es extremadamente raro en África rural donde su dieta es alta en fibra ≈50gr/día, baja en carne y baja en grasas
  • Estudio 2015 mostró cómo el cambio de dieta por sólo 2 semanas (alta en fibra, baja en grasa a alta en grasa y baja en fibra) generaba cambios microbiota, metaboloma y biomarcadores de cáncer. Además de baja en fibra, la proteína animal habría contribuído a cambios negativos
  • Fibra dietética es protectora incluso en personas ya diagnosticadas con cáncer de colon asociándose a reducción de mortalidad
  • Dietas altas en fibras se asocia también a mejor sensibilidad insulínica, perfil lipídico, función endotelial, y MENOR INFLAMACIÓN!
  • A mayor fibra consumida menor CÁNCER DE CABEZA Y CUELLO incluso en no fumadores y no bebedores
  • Dr Burkitt hace más de ½ siglo mencionaba que la fibra protegía de muchas enfermedades, y se ha ido encontrando cómo esto es posible en sitios distales y todo el cuerpo
  • Un mecanismo es la producción de BUTIRATO, un metabolito de la fibra que puede prevenir cáncer en cualquier parte del cuerpo, alimenta células que revisten el colon, facilita la apoptosis células cancerígenas colónicas, y REDUCE la INFLAMACIÓN
  • Parte del beneficio es por nutrientes, especialmente FITOQUÍMICOS presentes en alimentos ricos en fibra, por lo que alimentos procesados “fortificados” con fibra agregada no tienen el mismo efecto
  • Estamos diseñados para una dieta de alimentos encontrados naturalmente
  • Alimentos ricos en fibra no son costosos: cereales integrales y legumbres que son además excelente fuente de proteína, siendo un alimento particularmente subutilizado hoy en día
  • Se necesita URGENTEMENTE EDUCAR a la población sobre la relación del consumo de FIBRA y CÁNCERES y ENFERMEDADES OCCIDENTALES, similar a campañas para reducir el tabaco

Ir a publicación: En la revista JAMA

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Mantequilla, ¿sana?

Revisión a partir de la famosa portada del Times sobre que la mantequilla “está de vuelta”, una mirada al artículo en que se baja esa afirmación, y sus efectos en la salud, mortalidad y riesgo cardiovascular considerando su contenido de grasas saturadas. Además una mirada a la misma estrategia usada por la industria de los dulces y golosinas.

Ver video en YouTube: Is Butter Really Back? What the Science Says

Y lo que dice el Dr. Neal Barnard del Physicians Committee for Responsible Medicine:

Ver video en YouTube: Dr. Neal Barnard: Butter Is Back?

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Dieta y riesgo de muerte y enfermedad

GBD 2017 Diet Collaborators. Health effects of dietary risks in 195 countries, 1990-2017: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2017 [published online ahead of print, 2019 Apr 3]. Lancet. 2019;S0140-6736(19)30041-8. doi:10.1016/S0140-6736(19)30041-8

Nuevo artículo del The Lancet de antes de ayer abordando como la dieta está relacionada con mortalidad y días de vida perdidos por enfermedad (DALYs): enfermedad cardiovascular, diabetes y cánceres en 195 países. Los que se llevan mayor carga de mortalidad y DALYs son: una dieta rica en sodio (propia de alimentos procesados y tendencia a echarle a todo sal), dieta baja en cereales/granos integrales (muy ricos en carbohidratos complejos, en línea con estudios mostrando mayor mortalidad en dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas), dieta baja en frutas, verduras, y nueces/frutos secos y semillas y más abajo dietas baja en legumbres. Dietas bajas en omega 3 (en suplementos preferir omega 3 de algas para que no tenga metales pesados o PCBs y otros tóxicos que no se filtran ni siquiera en omega 3 de pescados “filtradas”).

Es decir otro estudio que apoya una dieta integral basada en plantas, una whole food plant based diet: comiendo ad-libitum: verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas. Evitando alimentos de origen animal (que al ser altamente calóricos hacen que el consumo de los alimentos deseables baje en forma considerable, además de los efectos negativos directos que tiene: TMAO, IGF-1, Hierro heme, etc), y alimentos procesados (dejando de ser “whole grains”, quitando la fibra además de vitaminas, minerales y miles de fitonutrientes que es imposible conseguir fortificar alimentos con eso… mejor no procesarlos en primer lugar).

Health effects of dietary risks in 195 countries, 1990–2017: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2017

In 2017, 11 million deaths and 255 million DALYs (disability-adjusted life-years) were attributable to dietary risk factors. High intake of sodium (3 million deaths and 70 million DALYs), low intake of whole grains (3 million deaths and 82 million DALYs), and low intake of fruits (2 million deaths and 65 million DALYs) were the leading dietary risk factors for deaths and DALYs globally and in many countries.

We found that improvement of diet could potentially prevent one in every five deaths globally. Our findings show that, unlike many other risk factors, dietary risks affected people regardless of age, sex, and sociodemographic development of their place of residence. Although the impact of individual dietary factors varied across countries, non-optimal intake of three dietary factors (whole grains, fruits, and sodium) accounted for more than 50% of deaths and 66% of DALYs attributable to diet.

Our findings show that suboptimal diet is responsible for more deaths than any other risks globally, including tobacco smoking.

Our assessment shows that the leading dietary risk factors for mortality are diets high in sodium, low in whole grains, low in fruit, low in nuts and seeds, low in vegetables, and low in omega-3 fatty acids; each accounting for more than 2% of global deaths.

A growing body of evidence has emerged in the past decade showing that shifting diet from unhealthy animal-based foods (eg, red meat and processed meat) to healthy plant-based foods (eg, fruits, vegetables, and whole grains) might be associated with lower emission of greenhouse gases and thus might be more environmentally sustainable. … the shift from animal-based to plant-based diet have also demonstrated that this shift might be associated with lower land use and water footprint.

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Aumento mortalidad en 6% en mujeres entre 40 y 50 años con dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas

Results: Decreasing carbohydrate or increasing protein intake by one decile were associated with increase in total mortality by 6% (95% CI: 0-12%) and 2% (95% CI: -1 to 5%), respectively. For cardiovascular mortality, amongst women 40-49 years old at enrolment, the corresponding increases were, respectively, 13% (95% CI: -4 to 32%) and 16% (95% CI: 5-29%), with the additive score being even more predictive.

Conclusions: A diet characterized by low carbohydrate and high protein intake was associated with increased total and particularly cardiovascular mortality amongst women. Vigilance with respect to long-term adherence to such weight control regimes is advisable.

Referencia:

  • Journal of Internal Medicine.
  • Lagiou P, Sandin S, Weiderpass E, et al. Low carbohydrate-high protein diet and mortality in a cohort of Swedish women. J Intern Med. 2007;261(4):366–374. doi:10.1111/j.1365-2796.2007.01774.x
Journal of Internal Medicine.
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Aumento en mortalidad de un 53% en post infartados con dietas baja en carbohidratos

Estudio del Journal of American Heart Association mostrando aumento de mortalidad del 53% con una dieta baja en carbohidratos (muy de moda hoy en día). En este estudio es con una población más frágil, por lo que los resultados son catastróficos!. Sí, efectivamente los carbohidratos refinados son dañinos para la salud, pero no por eso hay que dejar de comer los carbohidratos complejos provenientes de alimentos sin procesar que son los más asociados con salud y longevidad: cereales/granos integrales, frutas, verduras y legumbres… alimentos ricos en carbohidratos complejos en su forma natural: ricos en fibra para tener una flora intestinal saludable, antioxidantes, vitaminas, minerales y otros fitonutrientes.

CONCLUSIONS:

Greater adherence to an LCD (low carbohydrate diet), high in animal sources of fat and protein was associated with higher all-cause and cardiovascular mortality post-MI (post-myocardial infarction). We did not find a health benefit from greater adherence to an LCD overall after MI (myocardial infarction).

Referencia:

  • Revista del Journal of American Heart Association.
  • Li S, Flint A, Pai JK, et al. Low carbohydrate diet from plant or animal sources and mortality among myocardial infarction survivors. J Am Heart Assoc. 2014;3(5):e001169. Published 2014 Sep 22. doi:10.1161/JAHA.114.001169
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