Variabilidad cardíaca (HRV)

La variabilidad de la frecuencia cardíaca —HRV, por sus siglas en inglés— es la variación en el tiempo que transcurre entre un latido y el siguiente.

Aunque el pulso parezca regular, un corazón sano no funciona como un metrónomo. Si una persona tiene 60 latidos por minuto, eso no significa que transcurra exactamente un segundo entre cada latido: algunos intervalos serán un poco más cortos y otros, un poco más largos.

Estas variaciones se miden en milisegundos y reflejan cómo el corazón se adapta continuamente a la respiración, la postura, la actividad física, el sueño y otras demandas internas y externas.[1][2]

La HRV aporta información sobre la regulación del corazón por el sistema nervioso autónomo. Sin embargo, no es una puntuación general de salud, una medición directa del estrés ni un examen que permita diagnosticar una enfermedad por sí solo.

¿Qué refleja la HRV?

El sistema nervioso autónomo regula muchas funciones que ocurren sin que tengamos que controlarlas de manera consciente, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la digestión.

Sus dos ramas principales son:

  • Sistema simpático: ayuda a movilizar energía y puede acelerar el corazón cuando el organismo necesita responder a una demanda.
  • Sistema parasimpático: favorece la recuperación y puede desacelerar rápidamente el corazón, principalmente a través del nervio vago.

El nervio vago funciona como un freno rápido sobre el corazón. Durante la inhalación, ese freno disminuye transitoriamente y la frecuencia cardíaca suele aumentar. Durante la exhalación, el freno vagal vuelve a actuar y la frecuencia cardíaca generalmente disminuye.

Este fenómeno normal se denomina arritmia sinusal respiratoria y explica una parte importante de la HRV.

La HRV también está influida por la presión arterial, el barorreflejo, el horario, la postura, la actividad física, el sueño, las emociones, los medicamentos y el estado general de salud.[1][2]

Por eso, es más preciso entenderla como un indicador de regulación y flexibilidad fisiológica que como una simple balanza entre “estrés” y “relajación”.

¿Por qué puede ser importante?

En condiciones comparables, una HRV mejor conservada suele asociarse con una mayor capacidad del organismo para adaptarse y recuperarse.

Una HRV reducida se ha observado en el envejecimiento y en diversas condiciones, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia cardíaca, trastornos del sueño y algunos trastornos de salud mental.

Esto no significa que una HRV baja permita identificar la causa ni diagnosticar una enfermedad. Es un indicador inespecífico que debe interpretarse junto con el contexto de cada persona.

Salud Cardiovascular y Longevidad

Una HRV reducida se ha asociado con mayor riesgo de eventos cardiovasculares y mortalidad en diferentes poblaciones.

Un metaanálisis publicado en 2022 reunió 32 estudios, 37 muestras y 38.008 participantes, incluyendo población clínica y no clínica. En conjunto, valores más bajos de distintas medidas de HRV se asociaron con mayor mortalidad.[3]

En un subanálisis de registros de cinco minutos, las personas que se encontraban en el cuartil más bajo de una medida llamada RMSSD presentaron un hazard de mortalidad 56% mayor que los otros tres cuartiles combinados.[3]

Este resultado muestra una asociación pronóstica, no una relación causal directa. No demuestra que una HRV baja sea por sí misma la causa de la enfermedad.

El riesgo cardiovascular real también depende de la edad, presión arterial, tabaquismo, colesterol, diabetes, actividad física, antecedentes familiares y muchas otras variables clínicas.

Regulación Emocional y Salud Mental

La HRV se ha relacionado con redes cerebrales que participan en la atención, la inhibición de respuestas automáticas y la regulación emocional.

En promedio, una HRV vagal mejor conservada se ha asociado con:

  • mayor flexibilidad para responder a situaciones demandantes;
  • mejor regulación emocional;
  • menor preocupación y rumiación;
  • mejor funcionamiento de algunas capacidades ejecutivas.

Un metaanálisis de 2022 encontró que las personas con trastornos de ansiedad presentaban, en promedio, una HRV parasimpática en reposo más baja que los controles sanos. La magnitud global de la diferencia fue pequeña a moderada y existió una heterogeneidad importante entre los estudios.[4]

Una revisión paraguas publicada en 2025, que reunió 21 revisiones sistemáticas, 442 estudios primarios y más de 34.000 participantes, encontró alteraciones de la HRV en diversos trastornos mentales. Sin embargo, la solidez de la evidencia varió según el diagnóstico y la medida utilizada, y ninguna de estas alteraciones permite realizar un diagnóstico individual.[5]

Por tanto:

  • la HRV puede aportar información complementaria, pero no reemplaza una evaluación clínica.
  • una HRV alta no garantiza una buena regulación emocional;

Sueño, recuperación y estrés

Una HRV más alta indica una mayor capacidad de tu cuerpo para recuperarse de desafíos físicos y mentales.[2][3] Esto es particularmente importante para:

  • Atletas: Una HRV más alta se asocia con una mejor recuperación y adaptación al entrenamiento, y se usa para ajustar la carga de entrenamiento y detectar sobreentrenamiento.[2][8]
  • Personas bajo estrés crónico: Permite identificar respuestas de estrés exageradas y optimizar estrategias de recuperación y descanso.[3][5]
  • Pacientes con enfermedades crónicas: Una HRV mejor conservada indica mejor adaptación autónoma y se ha asociado con mejor pronóstico en diversas patologías.[4][10]

Sueño, recuperación y estrés

La HRV cambia de manera natural durante el día y la noche, y también entre las distintas fases del sueño.

Un estudio de 2023 mostró diferencias en los patrones de 24 horas de frecuencia cardíaca, HRV y complejidad cardíaca entre adultos jóvenes sanos, adultos mayores sanos y personas mayores con enfermedad cardiopulmonar.[6]

Esto demuestra que la interpretación depende de factores como:

  • edad;
  • hora del día;
  • sueño;
  • actividad física;
  • postura;
  • enfermedad;
  • frecuencia cardíaca promedio.

Una disminución respecto del valor habitual de una persona puede acompañar estrés persistente, enfermedad aguda, consumo de alcohol, falta de sueño o recuperación insuficiente. Sin embargo, la HRV no permite determinar por sí sola cuál de estas causas está presente.

Tampoco es una medición directa de la calidad del sueño. Debe interpretarse junto con la duración del sueño, los síntomas, el nivel de energía y otras variables.

HRV y actividad física

La actividad física regular y una buena capacidad cardiorrespiratoria suelen asociarse con una HRV más favorable.

En deportistas, la HRV puede utilizarse como una herramienta complementaria para observar la recuperación y ajustar la carga de entrenamiento. Una revisión publicada en 2023 destaca que su principal utilidad está en seguir la tendencia individual, utilizando mediciones realizadas bajo condiciones similares.[7]

Una disminución respecto del nivel habitual puede acompañar fatiga, enfermedad o una carga elevada. No obstante:

  • no es adecuado comparar directamente los valores de dos deportistas.
  • una medición aislada no diagnostica sobreentrenamiento;
  • una HRV más alta no significa automáticamente mejor rendimiento;

¿Necesito conocer las distintas métricas?

No. Existen varias maneras de calcular la HRV, pero para la mayoría de las personas no es necesario conocerlas en detalle. Tres nombres que pueden aparecer en aplicaciones, dispositivos o estudios son:

  • RMSSD: se utiliza frecuentemente en registros breves y refleja principalmente las variaciones rápidas entre latidos mediadas por el nervio vago.
  • HF-HRV: mide las oscilaciones de alta frecuencia (HF), habitualmente relacionadas con la respiración. Cuando la respiración se encuentra dentro de su rango habitual, se utiliza como indicador de modulación vagal cardíaca.
  • SDNN: representa la variabilidad global durante el período analizado. Su significado cambia considerablemente si el registro dura cinco minutos, varias horas o un día completo.

Durante la respiración lenta, cercana a cinco o seis ciclos por minuto, la oscilación respiratoria puede desplazarse desde la banda HF hacia la banda LF (baja frecuencia). Por eso, en ese contexto, HF-HRV ya no representa por sí sola toda la modulación vagal presente y un aumento de LF no significa necesariamente mayor actividad simpática.

Los valores obtenidos mediante métricas diferentes no son intercambiables. Tampoco debe compararse directamente un registro de cinco minutos con una medición nocturna o de 24 horas.

Lo más importante para un usuario no es memorizar las métricas, sino saber:

  1. cómo se compara con su propia tendencia habitual.
  2. qué medida entrega su dispositivo;
  3. durante cuánto tiempo fue registrada;
  4. en qué condiciones se realizó;

Cómo interpretar una medición personal (si tienes un dispositivo que la mide)

La HRV varía considerablemente entre personas. Está influida por la edad, la frecuencia cardíaca, la genética, la condición física, los medicamentos y muchos otros factores. Por esta razón, el valor de otra persona no es una meta que deba alcanzarse.

Si tienes un dispositivo que te permite medir la HRV, para el seguimiento cotidiano suele ser más útil comparar los propios valores a lo largo del tiempo, utilizando condiciones similares:

  • el mismo dispositivo;
  • aproximadamente a la misma hora;
  • en una postura similar;
  • con una duración semejante;
  • antes del ejercicio, café o comidas abundantes;
  • después de algunos minutos de reposo.

Una medición aislada tiene poco valor. Es más informativa una tendencia que se mantiene durante varios días.

Los relojes, pulseras y cámaras de teléfonos suelen estimar los intervalos a partir del pulso mediante fotopletismografía y suelen no ser muy exactos ni confiables. Estas mediciones pueden ser útiles para observar tendencias, pero no son comparables al HRV calculado por electrocardiograma y pueden verse afectadas por movimiento, mala señal o errores de detección.

Una HRV más alta no siempre es mejor

Dentro de un ritmo cardíaco normal, una HRV mejor conservada suele considerarse favorable. Sin embargo, “más alta” no significa siempre “más saludable”.

La HRV puede elevarse artificialmente por:

  • movimiento durante la medición;
  • contacto deficiente del sensor;
  • errores del dispositivo;
  • extrasístoles;
  • fibrilación auricular;
  • otros ritmos irregulares.

Por eso, un valor inesperadamente alto o muy diferente del habitual no debe interpretarse automáticamente como una mejoría.

Si el registro es muy irregular o se acompaña de palpitaciones, dolor torácico, desmayos o falta de aire, corresponde realizar una evaluación médica y no basarse en la medición de la aplicación.

Respiración lenta y HRV

La respiración es una de las formas más directas de modificar temporalmente la HRV.

Al respirar de manera lenta y regular, habitualmente cerca de cinco a seis ciclos por minuto, las oscilaciones de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial pueden sincronizarse y aumentar considerablemente su amplitud.

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 encontró aumentos de diferentes parámetros de HRV:

  • durante la respiración lenta;
  • inmediatamente después de una sesión;
  • después de programas de práctica repetida.[8]

Otro metaanálisis publicado en 2024 encontró efectos inmediatos favorables sobre HRV, frecuencia cardíaca y presión arterial sistólica en población no clínica. Los efectos emocionales fueron menos consistentes y la evidencia sobre resultados cardiovasculares a largo plazo todavía no es concluyente.[9] Esto permite distinguir dos conceptos:

HRV durante la práctica:

Es la gran oscilación cardiorrespiratoria que aparece mientras se respira lentamente. Puede aumentar de manera inmediata y marcada.

HRV basal:

Es la HRV medida en reposo, con respiración espontánea y bajo condiciones estandarizadas.

Ambas mediciones no deben compararse directamente. Una HRV muy alta durante un ejercicio respiratorio no significa que la HRV basal haya aumentado en la misma proporción. Tampoco significa que unos minutos de respiración produzcan automáticamente todos los beneficios asociados con una HRV basal favorable en estudios de largo plazo.

Cómo utilizar la aplicación de respiración

El objetivo principal de una aplicación de respiración no debería ser perseguir el valor más alto posible de HRV, sino facilitar una respiración:

  • lenta;
  • suave;
  • regular;
  • cómoda;
  • practicada de manera constante.

Para comenzar, puede utilizarse un ritmo cercano a cinco o seis respiraciones por minuto durante cinco a diez minutos.

La respiración no necesita ser muy profunda. Respirar con demasiado volumen puede reducir excesivamente el dióxido de carbono y producir mareos, hormigueos, opresión o sensación de falta de aire.

Si aparece incomodidad:

  • respire con menor profundidad;
  • vuelva temporalmente a su ritmo natural;
  • reduzca la duración de la sesión;
  • evite forzar pausas o exhalaciones muy prolongadas.

La frecuencia de resonancia exacta varía entre personas. No obstante, un ritmo cercano a cinco o seis respiraciones por minuto es una aproximación práctica razonable cuando no se dispone de una evaluación individual con biofeedback.

Hábitos asociados con una HRV más favorable

No existe una intervención única que garantice aumentar la HRV. En general, una regulación autonómica más favorable se asocia con hábitos que también benefician la salud global:

  • actividad física regular;
  • sueño suficiente y con horarios relativamente estables;
  • reducción del consumo de alcohol;
  • no fumar;
  • tratamiento adecuado de enfermedades;
  • recuperación suficiente entre sesiones de ejercicio;
  • alimentación saludable, rica en verduras, frutas y alimentos ricos en fibra;
  • manejo del estrés;
  • respiración lenta y prácticas contemplativas.

La HRV puede mejorar como consecuencia de estos cambios, pero no debe convertirse en el único objetivo. Lo importante es mejorar la salud y la capacidad de adaptación del organismo, no optimizar una cifra aislada.

En resumen

La HRV es la variación natural del tiempo entre latidos y refleja parte de la regulación dinámica entre el corazón, la respiración, el cerebro y el sistema nervioso autónomo.

Una HRV mejor conservada se ha asociado con flexibilidad autonómica, capacidad cardiorrespiratoria y resultados favorables de salud.

Para el uso cotidiano, lo más útil es observar la propia tendencia bajo condiciones similares y combinar esa información con el sueño, la actividad física, los síntomas y el estado general.

La respiración lenta puede aumentar de manera inmediata la HRV y es una herramienta accesible para practicar regulación fisiológica, su efecto en la HRV basal no está del todo claro, pero pudiera contribuir con una práctica regular a largo plazo, sobretodo en combinación con hábitos de vida saludable.

Referencias

  • [1] Shaffer F, Ginsberg JP. An overview of heart rate variability metrics and norms. Front Public Health. 2017;5:258. doi:10.3389/fpubh.2017.00258.
  • [2] Hayano J, Yuda E. Assessment of autonomic function by long-term heart rate variability: beyond the classical framework of LF and HF measurements. J Physiol Anthropol. 2021;40:21. doi:10.1186/s40101-021-00272-y.
  • [3] Jarczok MN, Weimer K, Braun C, et al. Heart rate variability in the prediction of mortality: a systematic review and meta-analysis of healthy and patient populations. Neurosci Biobehav Rev. 2022;143:104907. doi:10.1016/j.neubiorev.2022.104907.
  • [4] Cheng YC, Su MI, Liu CW, Huang YC, Huang WL. Heart rate variability in patients with anxiety disorders: a systematic review and meta-analysis. Psychiatry Clin Neurosci. 2022;76(7):292–302. doi:10.1111/pcn.13356.
  • [5] Wang Z, Zou Y, Liu J, et al. Heart rate variability in mental disorders: an umbrella review of meta-analyses. Transl Psychiatry. 2025;15:104. doi:10.1038/s41398-025-03339-x.
  • [6] Ma Y, Chang MC, Litrownik D, et al. Day–night patterns in heart rate variability and complexity: differences with age and cardiopulmonary disease. J Clin Sleep Med. 2023;19(5):873–882. doi:10.5664/jcsm.10434.
  • [7] Lundstrom CJ, Foreman NA, Biltz G. Practices and applications of heart rate variability monitoring in endurance athletes. Int J Sports Med. 2023;44(1):9–19. doi:10.1055/a-1864-9726.
  • [8] Laborde S, Allen MS, Borges U, et al. Effects of voluntary slow breathing on heart rate and heart rate variability: a systematic review and a meta-analysis. Neurosci Biobehav Rev. 2022;138:104711. doi:10.1016/j.neubiorev.2022.104711.
  • [9] Shao R, Man ISC, Lee TMC. The effect of slow-paced breathing on cardiovascular and emotion functions: a meta-analysis and systematic review. Mindfulness. 2024;15:1–18. doi:10.1007/s12671-023-02294-2.
  • [10] Laborde S, Mosley E, Thayer JF. Heart rate variability and cardiac vagal tone in psychophysiological research: recommendations for experiment planning, data analysis, and data reporting. Front Psychol. 2017;8:213. doi:10.3389/fpsyg.2017.00213.
  • [11] Task Force of the European Society of Cardiology and the North American Society of Pacing and Electrophysiology. Heart rate variability: standards of measurement, physiological interpretation and clinical use. Circulation. 1996;93(5):1043–1065. doi:10.1161/01.CIR.93.5.1043.