esbueno.cl busca recopilar en un solo lugar información sobre cambios en el estilo de vida, especialmente en nuestra alimentación para aumentar nuestra salud física y mental.
La evidencia disponible actualmente es muy clara en favor de una dieta en base a alimentos no procesados de origen vegetal (dieta basada en plantas o dieta integral basada en plantas), realizar ejercicio regularmente y practicar alguna forma de meditación.
Estos tres hábitos, pero en especial la alimentación, se ha visto que reduce la aparición de cánceres (especialmente de mama, próstata, colon y otros del tubo digestivo), puede revertir/curar obesidad, hipertensión, diabetes, enfermedades autoinmunes, alérgicas y prevenir alzheimer así como demencias vasculares. La alimentación exclusiva de productos de origen vegetal es la única alimentación completamente sustentable considerando la población mundial actual. Y por último, permite evitar el sufrimiento de otros seres vivos conscientes capaces de sentir dolor, tener emociones y empatizar con las emociones de otros seres vivos.
Me motivé a construir esta página por mi propia experiencia: durante 3 años llevé una dieta reduciendo carbohidratos: evitando cereales (granos) y legumbres, pero afortunadamente evitando también alimentos procesados y aumentando verduras y frutas («dieta paleo» de la misma línea de dietas cetogénicas). A pesar de haber bajado de peso inicialmente, me mantenía con 4 kg de sobrepeso con IMC (índice de masa corporal) de 26 a pesar de controlarme e intentar comer menos en cada comida, con colesterol alto e hipertenso en tratamiento sin ningún cambio en cifras de presión arterial. En un momento hice una revisión de la literatura sobre bases y argumentos para evitar cereales por los «antinutrientes» y no solo no encontré argumentos que lo apoyaran sino evidencia mostrando beneficios de dieta rica en carbohidratos complejos, evitando alimentos de origen animal, y alimento procesados: azúcares y edulcorantes, harinas blancas (ambos dando cuenta de los carbohidratos que son dañinos para la salud por efectos directos, así como efectos en nuestra flora intestinal), aceites y sal. Decidí entonces hacer la prueba: dejé alimentos de origen animal y aceites (los otros alimentos procesados y la sal ya los habías dejado) y agregué cereales integrales: avena, quínoa, arroz integral y legumbres: mucho porotos negros, lentejas, etc
Al partir echaba de menos los quesos y encontraba extraño no bañar en aceite las ensaladas (lo reemplacé con aceto balsámico, mostaza, tahine, limón, naranja, o combinaciones de estos más semillas y frutos secos), pero estaba disfrutando volver a comer legumbres y mucho grano integral, y otros carbohidratos complejos como camote, pan integral o fideos integrales, etc
- Al mes ya había bajado 4 kg y me sentía más liviano y con más energía. Seguía haciendo la misma actividad física, pero ahora dejé de tener calambres cada vez que nadaba.
- A los dos meses la presión arterial me había bajado tanto que mi cardiólogo tuvo que suspenderme el antihipertensivo que tomaba de hacía 7 años. Ya disfrutaba de las ensaladas sin aceite, empecé a tener «antojos» de ensalada, lo que nunca en mi vida me había pasado,y me empezaron a gustar alimentos sanos que antes no pasaba: berenjenas, cochayuyo, y otras frutas y verduras
- A los tres meses me controlé exámenes de sangre. La dislipidemiaque tenía había desaparecido con un colesterol LDL que había bajado de 144 a 90, la vitamina B12 estaba más alta que años anteriores (suplementándome obviamente) así como la vitamina D que también la tenía baja en exámenes antiguos.
- A los cuatro meses había bajado 12 kg, llegando a un IMC ideal de 22,5 y ahora comía sin restringirme (es decir “ad libitum”) y pasé de tener tres factores de riesgo cardiovascular a no tener ninguno, en solo 3 meses con simplemente cambiar la alimentación, suspendiendo de paso un medicamento de uso crónico, que tomaba de hacía 7 años y ya había asumido tomarlo de por vida (me habían enseñado que la hipertensión es una enfermedad crónica, que si se modifica, es para empeorar con los años).
- Este cambio fue en septiembre de 2017… sigo sumando aniversarios y mantengo el IMC en rango ideal con fluctuaciones leves, pero siempre bajo 23, sin pasar hambre, comiendo cuando tengo hambre, sin hipertensión, con colesterol LDL en rangos de 90, sintiéndome cada vez mejor y entrando en círculo virtuoso que me ha llevado a incluir los otros aspectos de la medicina de estilo de vida: actividad física regular, manejo de estrés con meditación, técnicas de respiración (HRV) y prácticas basadas en la compasión, cuidar mi sueño, evitar tóxicos, preocuparme de mantener buenas relaciones interpersonales.