Guía práctica de luminoterapia

¿Para qué sirve?

La luminoterapia es un tratamiento que utiliza luz brillante para ayudar a regular el reloj biológico (ritmo circadiano) y mejorar el estado de ánimo.

Se usa principalmente en:

  • Trastorno afectivo estacional (SAD)
  • Depresión no estacional
  • Trastornos del sueño (especialmente cuando cuesta quedarse dormido temprano)

¿Qué necesitas?

  • Una lámpara de luminoterapia que entregue 10.000 lux a la distancia indicada
  • Que filtre rayos UV (segura para ojos y piel)

¿Cuándo usarla?

  • Idealmente dentro de la primera hora después de despertar
  • A la misma hora todos los días (incluidos fines de semana)
  • Evitar usarla en la noche (puede afectar el sueño)

Nota:

  • Si te cuesta dormirte temprano → úsala temprano en la mañana
  • Si te despiertas demasiado temprano → puede ajustarse el horario (consulta profesional)

¿Cuánto tiempo?

  • Estándar: 20–30 minutos diarios

Si estás comenzando:

  • Día 1–3: 10–15 minutos
  • Día 4–7: 20 minutos
  • Luego: hasta 30 minutos si lo toleras bien

Distancia

  • Aproximadamente 40–60 cm del rostro
  • Sigue siempre las indicaciones del fabricante

¿Cómo usarla correctamente?

  • Mantén los ojos abiertos, pero no mires directamente la luz
  • Puedes:
  • Leer
  • Desayunar
  • Trabajar
  • La luz debe llegar a tus ojos de forma indirecta

Constancia

  • Usar todos los días
  • Los efectos suelen aparecer en:
  • 3–7 días (inicio)
  • 2–4 semanas (máximo efecto)

Alternativa natural

  • La luz solar también sirve
  • Intenta exponerte a 30–60 minutos de luz natural en la mañana
  • Salir al exterior es más efectivo que estar junto a una ventana

Posibles efectos secundarios

Generalmente leves y transitorios:

  • Dolor de cabeza
  • Cansancio visual
  • Náuseas leves
  • Irritabilidad

Qué hacer:

  • Reducir el tiempo
  • Aumentar la distancia

Señales de alerta (importante)

Suspende y consulta si aparece:

  • Aumento inusual de energía
  • Menor necesidad de dormir
  • Irritabilidad marcada

Precauciones

Consulta antes de usar si:

  • Tienes trastorno bipolar
  • Tienes enfermedades oculares relevantes
  • Tomas medicamentos fotosensibilizantes

Qué evitar

  • No usar lámparas de bronceado
  • No usar luz nocturna intensa

Nota final

Recuerda: Este protocolo es una guía general. Siempre es fundamental buscar la orientación de un profesional de la salud para determinar el protocolo más adecuado para tus necesidades individuales.